¿Por qué diablos no comemos más pescado?

Posted on

Por: Jorge Luis Reyes Moreno*

REVISTA PANORAMA ACUICOLA

  • Los peces tienen características nutricionales que los convierten en alimentos funcionales que contribuyen con una alimentación sana. Contienen proteínas de excelente calidad y presentan un perfil de lípidos altamente saludable.

Además, el consumo de pescado mejora la salud y contribuye a prevenir enfermedades, principalmente las cardiovasculares y las cerebrales. Lo anterior hace del pescado un alimento indispensable en la dieta, recomendado para todo el rango de edades.

Las calorías que aporta el pescado son bajas (entre 70-80 Kcal por cada ración de 100 g), constituyendo una buena opción para formar parte de la alimentación de personas obesas. El contenido de proteínas en pescados y mariscos oscila entre 15-20%, y son de alto valor porque contienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita. Además, contienen ácidos grasos omega-3 que ayudan a fortalecer las membranas celulares del sistema nervioso y de la retina.

Los pequeños peces pelágicos, como la sardina, que se consumen con todo y su esqueleto, son una fuente de calcio, fósforo y potasio que ayuda en el fortalecimiento de los huesos de los humanos, en la contracción de los músculos, en la transmisión del impulso nervioso y en la coagulación de la sangre.

El pescado también es una fuente de yodo que ayuda a la tiroides a sintetizar las hormonas tiroxina y triyodotironina, que evitan el bocio, y favorecen el desarrollo del feto humano, lo que lo hace fuerte candidato alimenticio para las zonas serranas y desérticas lejanas a los litorales, en donde el bocio es endémico.

Por si esto no fuera suficiente, el pescado contiene un amplio espectro de vitaminas del grupo B, como B1, B2, B3 y B12, además de vitaminas liposolubles, entre las que destacan la vitamina A, la D y la E, presentes principalmente en el hígado de estos organismos.

Las vitaminas A y E son de interés nutricional porque poseen acción antioxidante y constituyen un factor protector frente a ciertas enfermedades degenerativas, cardiovasculares y el cáncer. La vitamina D actúa en el intestino favoreciendo la absorción de calcio y fosfato.

A diferencia de otros alimentos de origen animal, el pescado contiene ácidos grasos poliinsaturados en cantidades comprendidas entre un 25%-45% (porcentajes referidos a ácidos grasos totales). Entre ellos se encuentran el ácido linoleico, de la familia omega-6 y los ácidos EPA (eicosapentanoico) y DHA (docosahexanoico), de la familia omega-3. También contiene ácidos grasos monoinsaturados.

El pescado no aumenta los niveles de colesterol en sangre, a diferencia de otros alimentos ricos en colesterol, gracias a su elevada proporción de grasas insaturadas.

A partir de los ácidos grasos omega-3 se producen en el cuerpo las prostaglandinas que impiden la formación de sustancias inflamatorias, tienen acción vasodilatadora, inhiben la formación de coágulos o trombos, contribuyen a reducir los lípidos sanguíneos (colesterol y triglicéridos) y regulan la presión arterial, reduciendo el riesgo de aterosclerosis, trombosis e hipertensión.

En un reciente estudio epidemiológico, realizado en más de 40 países de todos los continentes, se observó que la diabetes mellitus no dependiente de la insulina y acompañada de obesidad es significativamente más alta en países con un consumo de pescados más bajo que en aquellos en los que se consume pescado de forma habitual.

Para recontrarrematarla, el pescado es sabroso y fácil de digerir.

Entonces, ¿por qué diablos no consumimos más pescado en este país? ¿Acaso se debe a la falta de información? ¿A la falta de disponibilidad de pescado? ¿A la terrible falta de cultura de consumo de pescado?

Como no se me ocurre nada lógico, pensaré que a los consumidores nos falta un tornillo.

Por favor, señora madre de familia, no caiga en los mismos errores, déle de comer pescado a sus niños, el país se lo agradecerá.

 

*Jorge Luis Reyes Moreno, Ingeniero Bioquímico egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa, colaboró durante 32 años en los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) en México, en donde se desempeñó como Coordinador Nacional del Programa Pesquero, Jefe de la División de Pesca, Subdirector de Análisis de Cadenas Productivas, Subdirector de Evaluación de Proyectos, responsable de la Dirección de Análisis Económico y Sectorial y Director de Pesca y Recursos Renovables. Actualmente es consultor privado en pesca y acuicultura.

Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad del autor.

Contacto: 1.jorge.reyes@gmail.com

– See more at: http://www.panoramaacuicola.com/columnas/mar_de_fondo/2014/03/24/por_que_diablos_no_comemos_mas_pescado.html#sthash.B8hLq0yq.dpuf

INFORMACION POR CORTESIA DE PANORAMA ACUICOLA.- http://www.panoramaacuicola.com/columnas/mar_de_fondo/2014/03/24/por_que_diablos_no_comemos_mas_pescado.html#sthash.B8hLq0yq.dpuf

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s